BOSQUES, SABANAS, PALMARES Y PASTIZALES
EN EL NORTE DE SANTA FE
Las aves de la
Cuña Boscosa
Por Horacio Luna y Martín Manassero
Jóvenes socios de Aves Argentinas vienen recorriendo con entusiasmo una de las zonas de mayor biodiversidad de Santa Fe, pero también una de las más desprotegidas. Sus registros de aves raras o desconocidas para la provincia y sitios puntuales de interés conservacionista, despiertan nuevamente el interés por este singular bosque de nuestro litoral.
Foto: M. de la Peña
El surucuá común (arriba) y el milano pico
garfio, en esta foto un juvenil (izquierda), son dos
aves recientemente citadas para la provincia de
Santa Fe, en especial para la cuña.
Foto: R. Güller
Consultando diferentes guías de aves, nos llamó la atención que muchas especies que se encontraban en la ecorregión del Chaco Húmedo de las provincias de Chaco y Formosa, no contaban con registros para la Cuña Boscosa santafesina. Si bien es la porción más austral de este ambiente, posee una extensa superficie.
Todo comenzó en abril del 2002, cuando nuestro amigo el ingeniero agrónomo Mariano Cracogna, nos comentó que aún existían bosques bien conservados en los alrededores de Villa Guillermina (28°15’S; 59° 28' O), en el departamento General Obligado, al extremo nordeste de Santa Fe. Entonces decidimos emprender nuestro primer viaje para estudiar el área y recorrer una zona con gran
biodiversidad, poco estudiada por ornitólogos y observadores de aves.
ÁREAS IMPORTANTES PARA LA CONSERVACIÓN DE LAS AVES (IBAS)
Visitamos principalmente tres estancias próximas a Villa Guillermina, llamadas La Isabel, Ferrero y Santa María (ver mapas). También el río Tapenagá, cerca de Florencia (28°02´S; 59°13´O).
El trepador gigante, un
clásico, tanto en el Chaco
Seco como en el Chaco
Oriental
Foto: R. Güller
AMBIENTES VARIADOS
La Cuña Boscosa santafesina, se encuentra en la ecorregión del Chaco Oriental. Los ambientes están dominados por bosques, sabanas, palmares y pastizales, inundados en gran parte del año, según las precipitaciones. En el área
se encuentra la cuenca del arroyo Los Amores, que posee importantes palmares de caranday.
Los bosques varían en su composición desde el este hacia el oeste. La estancia Isabel, al ser la más oriental, tiene mayor diversidad de árboles, encontrándose isletas de bosque, formadas por el timbó colorado, el lapacho rosado, el ombú, el guayaibí, el ibirá pitá, la espina corona y, en abundancia, la palmera pindó. En zonas más bajas hay bosques integrados por las especies anteriores, más el urunday, el quebracho colorado, el quebracho blanco y el algarrobo, entre otros.
La estancia Ferrero, de menor extensión se ubica en una zona intermedia y posee bosques formados por los mismos árboles que La Isabel. Aquí aparece el guayacán, se enrarece la pindó y desaparece el timbó colorado.
La estancia Santa María, la más occidental y de mayor superficie, se destaca por sus extensas sabanas e imponentes quebrachales. Los bosques se hacen más secos, abundan el guayacán y el quebracho blanco y desaparecen el lapacho rosado y la pindó. En todas las
estancias son importantes los extensos pastizales húmedos.
En Florencia, recorrimos el río Tapenagá, que tiene densos bosques ribereños, formados por el laurel amarillo,
el curupí, el guayaibí, el timbó colorado y la espina corona, entre otros. En las partes altas hay algunas isletas de monte chaqueño.
ALGUNAS NOVEDADES
Desde el 2002, en distintas campañas, observamos unas 290 especies de aves. Muchas son nuevas o eran consideradas hipotéticas para la provincia. Estas
últimas, tenían registros antiguos o fueron mapeadas, sin especificar localidad y fecha.
Registramos siete aves nuevas para Santa Fe y once que eran hipotéticas. En los pastizales húmedos, observamos
el capuchino pecho blanco, el capuchino castaño y el coludo chico. En las sabanas vimos el aguilucho gris, el halcón
negro chico, bandadas de ñanday y el vencejo de tormenta. En los bosques fueron avistados grupos numerosos
del chiripipé cabeza verde, ejemplares aislados del picaflor cola castaña y en los bordes a los inquietos fío fío copetón y fío fío oliváceo. En bosques altos y húmedos, encontramos al milano pico garfio, el halcón montés chico, el surucuá común y el picochato grande. En un quebrachal inundado, observamos al carpintero negro. En el río Tapenagá avistamos al milano cabeza gris y al aguilucho cola corta. A lo largo de nuestros relevamientos de campo, pudimos además confirmar la existencia de dieciocho especies
para Santa Fe, que no estaban citadas o eran de
presencia dudosa.
El ñanday
es otra de las especies
detectadas en estos
relevamientos y por primera
vez para la provincia.
Foto: R. Güller Horacio Luna
AVES RARAS O POCO CONOCIDAS
PARA SANTA FE
En caminatas por los pastizales húmedos, observamos
especies como el abundante coludo grande y en menos ocasiones el tachurí coludo, que enfrenta cierta amenaza. Generalmente erguido y pasivo en lo alto de árboles o palmeras, delata su presencia el guaicurú o halcón reidor.
En nuestras recorridas fueron habituales las bullangueras
urracas moradas, ocasionalmente rapaces como el esparvero variado o el halcón montés grande y con suerte alguna huidiza paloma colorada.
En los bosques más húmedos, habitan el carpintero
copete pajizo, el recorredor tico tico común, el acrobático saí común y el llamativo cerquero de collar. Durante el invierno, pudimos apreciar la viudita chaqueña en un quebrachal. En bosques abiertos, sorprendimos al atajacaminos colorado y la viudita pico celeste.
Además de las aves consideradas raras, poco conocidas
o amenazadas, en esta zona podemos encontrar también, especies muy interesantes, como el yabirú, el pato real, el gavilán patas largas, la chuña patas rojas, el carpintero dorado común, el trepador gigante, el corbatita blanco, el federal y el charlatán.
El aguilucho pampa es una de las rapaces típicas
del Chaco Húmedo, siempre cerca del agua.
Foto: J . Lowen
El carpintero dorado común, anidando en
un termitero, especie con escasos registros en
Santa Fe.
Foto: Juan Raggio
AVES EXCLUSIVAS DE LA CUÑA BOSCOSA
Dentro de la Cuña Boscosa, existe un gradiente de especies de aves, en relación a la latitud. De esta manera, hacia el sur van desapareciendo especies.
Basándonos en la bibliografía y en nuestra experiencia,
estimamos que en la actualidad habría 33 especies exclusivas de la Cuña Boscosa en la provincia, y de ellas 32 se hallaron en la zona de nuestro estudio.
Hacia el sur, llegan solo siete especies a la altura de la
localidad de Reconquista y solo una al extremo sur de la formación, en la localidad de Calchaquí.
Por lo tanto, la riqueza en aves de estas estancias
es notable, dado que hasta el momento unas 15 especies
solamente fueron registradas en sus límites.
AVES Y OTRA FAUNA DE IMPORTANCIA CONSERVACIONISTA
Observamos ocho especies amenazadas a nivel mundial, razón por la cual se declaró a la Cuña Boscosa Santafesina Área Importante para la Conservación de las Aves (AICAs). Se trata de dos aves de bosques: el águila coronada y el carpintero negro, y seis de pastizales: el ñandú, el espartillero enano, el tachurí coludo, el capuchino pecho blanco, el capuchino castaño y el capuchino garganta café.
Esta zona también es importante para la conservación de ciertas aves, como el tucán grande, cuya distribución en Santa Fe se halla restringida a los últimos bosques con presencia de la palma pindó.
Afortunadamente es frecuente observarlo en la estancia
La Isabel y en propiedades vecinas, ya que hacia el oeste es casi un recuerdo. Para el loro hablador, una especie afectada por la deforestación y por la caza, los quebrachales de la estancia Santa María serían vitales para su supervivencia a largo plazo, porque hemos registrados grupos de hasta 10 ejemplares, mientras que en otros lugares de la Cuña sólo vimos individuos aislados o a lo sumo en grupos de dos.
La región es rica también en otras especies. Hablando
con los pobladores, todos coinciden en que son habituales el oso hormiguero grande y el aguará guazú, ambos mamíferos con serios problemas de conservación en la Argentina. En la estancia Santa María, por ejemplo, tuvimos oportunidad de ver una foto de oso hormiguero obtenida mientras merodeaba las inmediaciones del casco.
Además, en la estancia La Isabel registramos al mono carayá negro, especie que si bien es común más al norte en bosques en galería, es difícil de encontrar hoy en día en la Cuña Boscosa. También observamos el coatí, el pecarí de collar y el oso melero y reptiles como el yacaré overo y la boa curiyú.
El bello corbatita blanco cuenta con pocos registros para la provincia y está confirmado en la cuña boscosa.
FOTO: R. Güller
Su pariente, el capuchino garganta café es un ave
amenazada de extinción y fue detectada en los pastizales
de la región.
FOTO: R. Güller
Entre los mamíferos de la cuña, también en
peligro, se presenta el tímido aguará guazú.
FOTO: Sebastian Preisz
UN RELICTO CON ESPERANZA
Muchos especialistas opinan que los bosques de la Cuña Boscosa santafesina son escasos, degradados y altamente fragmentados. Sin embargo nosotros encontramos ambientes bien conservados y montes continuos entre las estancias visitadas.
Esta zona fue poco modificada por ser inundable y porque la deforestación fue mínima. Fuera del área estudiada, en tierras altas no inundables, el desmonte aún persiste. En el 2007 se realizó una tala rasa de importantes superficies de bosques altos, cerca de Florencia, donde habitaban tucanes, monos carayá e incluso tapires.
En total, sumarían unas 40.000 ha de importancia
conservacionista, incluyendo estancias que no fueron relevadas. Es de destacar el buen estado de conservación de las 18.000 ha de la estancia Santa María, la más extensa.
Creemos que la mejor estrategia de conservación es incentivar a los propietarios de los campos para que no deforesten, impidan la caza y realicen un uso sustentable de los recursos naturales. Tradicionalmente, la ganadería ha demostrado no afectar de manera crítica a la fauna silvestre en la zona.
Por eso, lo importante es proteger el ambiente, integrando
a los habitantes del lugar. En este marco, el ecoturismo – cuya promoción viene siendo incentivada por el gobierno provincial – sería una actividad de bajo impacto que reportaría beneficios económicos adicionales.
Si bien existen dos reservas provinciales en la Cuña (La Loca y Potrero Lote 7b) se ubican bastante más al sur del área propuesta y su biodiversidad es notablemente menor.
Esperamos que este aporte de información se meta
como una pequeña cuña en las oficinas de gobierno
a cargo de los temas ambientales en Santa Fe y en el corazón de los propietarios locales y pobladores, gracias a quienes parte de este ambiente aún puede ser rescatado.
LA ZONA RELEVADA
Foto: Alejandro Di Giacomo
Para contactarse con los autores: Horacio Luna
(horacioluna@hotmail.com), Martín Manassero
(martinmmsc@hotmail.com)